La exvicepresidenta expresa preocupación por el deterioro de las instalaciones de la BIJRD y exhorta a las autoridades a actuar para preservar este espacio de educación, lectura y formación cultural.
SANTO DOMINGO, República Dominicana.– La situación de la Biblioteca Infantil y Juvenil República Dominicana (BIJRD), espacio concebido para fomentar la lectura, la creatividad y el aprendizaje entre niños, niñas y jóvenes, ha generado preocupación entre padres, usuarios y ciudadanos comprometidos con la educación y el desarrollo integral de la niñez.
Ante las denuncias sobre el deterioro de sus instalaciones, la exvicepresidenta de la República, Margarita Cedeño, manifestó su tristeza e indignación y pidió a las autoridades responsables ofrecer explicaciones y tomar medidas inmediatas para recuperar las condiciones de este importante centro cultural y educativo.
A través de un mensaje publicado en su cuenta de X, Cedeño recordó la visión con la que fue creada la biblioteca y el esfuerzo realizado para convertirla en un espacio seguro, inclusivo y estimulante, con salas adaptadas a diferentes edades, materiales físicos y digitales, recursos audiovisuales y actividades orientadas al desarrollo de las capacidades de la población infantil y juvenil.
La exvicepresidenta destacó, además, que la BIJRD llegó a contar con certificación ISO y rigurosos estándares de calidad, higiene y seguridad, como parte de su compromiso con el bienestar de los niños y las niñas que acudían a sus instalaciones.
Preocupación por las condiciones de las instalaciones
Entre las situaciones denunciadas por los usuarios figuran el deterioro de la fachada, las dificultades para utilizar algunas áreas recreativas y educativas, la falta de climatización en determinados espacios, los problemas de funcionamiento de baños y las deficiencias en el suministro de agua.
También se ha señalado que áreas concebidas para promover el aprendizaje, como el Parque Greta, dedicado a la educación ambiental, y la Sala de la Experiencia Matemática Doctor Jin Akiyama orientado a estimular el conocimiento de esta disciplina, permanecen fuera de servicio.
Estas condiciones han despertado inquietud entre las familias que valoran la biblioteca como un lugar de oportunidades para el aprendizaje, la creatividad y el desarrollo de talentos, especialmente fuera del horario escolar.
Garantizar la continuidad de los talleres
Otra de las preocupaciones expresadas por los padres es la posibilidad de establecer un horario de funcionamiento de 8:00 de la mañana a 4:00 de la tarde, lo que podría afectar los talleres que tradicionalmente se desarrollan entre las 4:00 y las 6:00 de la tarde.
La oferta formativa incluye actividades de pintura, preballet, danza clásica, Cómic, música, canto, inglés y lectura, que contribuyen al desarrollo de habilidades artísticas, culturales y educativas de los participantes.
Las familias consideran importante que cualquier decisión administrativa tome en cuenta las necesidades de los estudiantes y garantice la continuidad de estos programas, que representan una alternativa de formación complementaria después de la jornada escolar.
Un llamado a proteger el legado educativo
En su pronunciamiento, Cedeño insistió en que el deterioro de la biblioteca no debe considerarse un asunto menor, debido a las posibles implicaciones para la higiene, la seguridad y el bienestar de sus usuarios.
“Con nuestros niños y jóvenes no se juega”, expresó, al exhortar a las autoridades a explicar lo ocurrido y actuar para evitar que se pierda lo construido en beneficio de la niñez dominicana.
La BIJRD surgió de la transformación de la antigua Biblioteca República Dominicana en un espacio especializado en la promoción de la lectura y la formación infantil y juvenil. Su desarrollo estuvo vinculado al Programa de Incentivo a la Lectura, impulsado durante la gestión de Margarita Cedeño como primera dama, y posteriormente a iniciativas sociales del Estado dominicano.
Recuperar este espacio representa una oportunidad para reafirmar el valor de la educación, la cultura y la lectura como herramientas fundamentales para construir una sociedad con mayores oportunidades para las nuevas generaciones.
Desde una perspectiva de compromiso social, la situación plantea la necesidad de priorizar el mantenimiento de las instalaciones, revisar el funcionamiento de las áreas educativas, garantizar los servicios básicos y preservar los talleres que benefician a cientos de familias.
Proteger la BIJRD es apostar por el futuro: asegurar que niños, niñas y jóvenes cuenten con espacios dignos donde puedan descubrir sus talentos, desarrollar sus capacidades y encontrar en los libros, el arte y el conocimiento nuevas oportunidades para crecer.


