Madrid, España.- En un multitudinario encuentro celebrado en la Plaza de Lima de Madrid, el Papa León XIV dirigió un profundo mensaje a más de 600.000 jóvenes españoles, exhortándolos a construir una nueva humanidad basada en la justicia, la verdad, la fe y la solidaridad.
Durante una vigilia marcada por la reflexión, la música y el diálogo, el Santo Padre respondió a las inquietudes de seis jóvenes representantes de toda España, abordando temas como la vocación, la búsqueda de Dios, el testimonio cristiano y el compromiso social.
León XIV llamó a los jóvenes a no dejarse seducir por la ambición de riqueza, placer o poder, ni caer en la indiferencia, el conformismo, la violencia o la mentira. Por el contrario, los animó a convertirse en protagonistas del cambio social desde sus familias, universidades, trabajos y comunidades.
“Quiero confiar a todos vosotros una misión: que seáis humanos. Sí, ¡sed humanos! Personas que buscan la justicia, que desean una vida honesta y recta, y que viven conforme al Evangelio”, expresó el Pontífice.
Durante el encuentro, el Papa compartió también aspectos de su experiencia pastoral en Perú, destacando la fe y la esperanza de las comunidades que acompañó como misionero y obispo. Asimismo, señaló a los santos como modelos inspiradores para el crecimiento espiritual y alentó a los jóvenes a no temer una posible vocación al sacerdocio, la vida religiosa o al servicio de la Iglesia.
En respuesta a las preguntas sobre cómo reconocer la voluntad de Dios, León XIV subrayó la importancia del silencio, la oración y la escucha de la Palabra. “Es precisamente en la experiencia del silencio donde Dios puede hablarnos y donde podemos discernir su voz”, afirmó.
El Santo Padre también insistió en la necesidad de buscar siempre la verdad en un contexto marcado por la desinformación y los mensajes engañosos, especialmente en las redes sociales. “Dios es Verdad”, recordó.
Respecto al testimonio cristiano, invitó a los jóvenes a vivir con coherencia su fe, convirtiéndose en ejemplo para los demás mediante una vida auténtica, solidaria y comprometida con los valores del Evangelio.
La jornada concluyó con un momento de adoración eucarística y una llamada a ser misioneros ante las pobrezas materiales y espirituales del mundo actual, recordando que la fe cristiana se expresa plenamente en la caridad y el servicio a los demás.
Con este mensaje, León XIV reafirmó el papel fundamental de la juventud en la construcción de una sociedad más humana, justa y esperanzadora, inspirada en el ejemplo de Cristo.



