Santo Domingo, R.D. – El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) informó este miércoles la elevación de los niveles de alerta en gran parte del territorio nacional, debido a la incidencia de una vaguada que continúa provocando lluvias de moderadas a fuertes.
En su más reciente boletín, el organismo colocó 15 provincias en alerta amarilla y 10 en alerta verde, advirtiendo sobre posibles inundaciones repentinas, tanto urbanas como rurales, así como crecidas de ríos, arroyos y cañadas, y riesgos de deslizamientos de tierra.
Las provincias bajo alerta amarilla son: María Trinidad Sánchez, Monseñor Nouel, Santiago, La Vega, Duarte (especialmente el Bajo Yuna), Sánchez Ramírez, Puerto Plata, Espaillat, Hermanas Mirabal, Samaná, Hato Mayor, Montecristi, Valverde, Santo Domingo y el Distrito Nacional.
En alerta verde se encuentran: Santiago Rodríguez, San José de Ocoa, Peravia, San Cristóbal, San Pedro de Macorís, El Seibo, San Juan, La Romana, La Altagracia y Monte Plata.
De acuerdo con los informes de los organismos meteorológicos, incluyendo el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) y el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi), se prevén aguaceros moderados a fuertes, acompañados de tormentas eléctricas y ráfagas de viento, principalmente en regiones del norte, noreste, sureste, la Cordillera Central y la zona fronteriza.
El COE reiteró la prohibición del uso de ríos, arroyos y cañadas en las provincias bajo alerta, debido al incremento en el caudal y la turbidez del agua. Asimismo, informó que el Comité de Operación de Presas mantiene la regulación de la presa de Valdesia, por lo que se restringe el acceso de bañistas al río Nizao.
Entre las principales recomendaciones, el organismo exhortó a la población a seguir las orientaciones de los organismos de protección civil, vigilar a los menores de edad, evitar cruzar cuerpos de agua con alto volumen y conducir con precaución ante la reducción de visibilidad.
El COE indicó que se mantiene en sesión permanente, en coordinación con las instituciones de respuesta, para atender cualquier eventualidad derivada de las condiciones climáticas.



