Por: Henry Almonte
Publicista/fotógrafo
Antes de 1888, la fotografía era un proceso arduo, costoso y reservado casi exclusivamente para profesionales o entusiastas con profundos conocimientos de química. Sin embargo, ese año, un hombre llamado George Eastman cambió el curso de la historia visual al lanzar la cámara Kodak No. 1.
Su lema fue tan sencillo como revolucionario: "Usted aprieta el botón, nosotros hacemos el resto".
Para tomar una foto a mediados del siglo XIX, un fotógrafo necesitaba cargar con pesadas placas de vidrio, trípodes masivos y un laboratorio portátil de químicos para revelar las imágenes en el acto. Era una tarea física y técnica que impedía que la persona promedio pudiera capturar sus propios recuerdos.
La verdadera magia de la cámara Kodak no estaba solo en la caja de madera, sino en lo que había dentro. Eastman sustituyó las frágiles placas de vidrio por un rollo de película de papel flexible.
La cámara venía precargada con suficiente película para 100 exposiciones. Una vez que el usuario terminaba de tomar sus fotos, no tenía que manipular químicos; simplemente enviaba la cámara completa a la fábrica de Kodak en Rochester, Nueva York.
El modelo de negocio de Eastman fue brillante y precursor de lo que hoy conocemos como servicios por suscripción o ecosistemas cerrados. Aquí en detalle :
1. Compra: El cliente adquiría la cámara cargada por 25 dólares.
2. Captura: Se tomaban las 100 fotografías de forma sencilla.
3. Envío: Se enviaba la cámara por correo a la fábrica (con un costo de 10 dólares).
4. Revelado: Kodak revelaba las fotos, las montaba en cartón y recargaba la cámara con película nueva.
5. Retorno: El cliente recibía sus fotos y su cámara lista para volver a disparar.
Lo cierto es que la revolución de 1888 no solo fue técnica, fue democrática. Por primera vez, aparecieron las fotos "espontáneas" (el concepto de snapshot).
• La democratización de la memoria: Las familias empezaron a documentar su vida cotidiana, sus viajes y sus mascotas, sin necesidad de posar durante minutos en un estudio.
• El auge de la mujer fotógrafa: Al ser una cámara ligera y fácil de usar, las mujeres se convirtieron en un mercado principal para Kodak, ganando una nueva forma de expresión artística y documental.
La Kodak No. 1 sentó las bases de la fotografía moderna y del cine. Aunque hoy la fotografía es digital e instantánea, el concepto de hacer la tecnología invisible para el usuario nació en 1888 con esa pequeña caja de madera. En definitiva, George Eastman no solo vendió cámaras; vendió la posibilidad de que cualquier persona pudiera detener el tiempo con un solo clic.


