JARABACOA.-Si alguna vez desaparece el campo idílico tal como lo conocimos de niños, ¨Los Bohíos Campo Añil¨ habrá de convertirse en un museo vìvido de cómo era la campiña nuestra en un entorno bucólico, pleno de añoranzas cobijadas por enramadas y matizadas con aroma de sancocho y un buen café.
Este enclave turístico rodeado de suaves colinas y situado a siete kilómetros del pueblo de Jarabacoa, resume todo lo que puede y debe ser un ecoalojamiento con sabor a aventura que recrea el campo dominicano de los años 50 y 60.
Con un restaurante que sirve deliciosos platos típicos, una piscina al aire libre y diversidad de amenidades, Bohíos Campo Añil resultará en una experiencia sencillamente encantadora.
Sus habitaciones están distribuidas en casitas campestres que dan a un primoroso jardín, lo que hace de la estadía un ensueño con toques silvestres que habrá de recordarse por siempre.
La instalación, en el que prima una temperatura agradable y cuenta con un personal de trato exquisito, tiene facilidades para que el huésped pueda disfrutar de diversas atracciones y contar con wi-fi gratuito.
Bohíos Campo Añil es ideal para la celebración de bodas, cumpleaños y eventos de grupos en un ambiente completamente relajado.
Visitar este lugar es como ir de vacaciones al campo de los abuelos. La gran ventaja de Bohíos Campo Añil es que ha conservado el ambiente rural de aquella campiña que no quisiéramos que desaparezca jamás.