Latinoamérica tiene una historia compleja y larga. Aunque mucho inciden los procesos históricos en la economía y cultura de los países latinoamericanos, hay una tendencia de culpar a otros países por el fracaso o el éxito de una economía. Siempre hablamos de que España se robó todo el oro, o de que Estados Unidos invadió en algún momento del siglo XX, de que el capitalismo empobreció a los pobres, o que el socialismo arruinó a todos. La cantaleta de nunca acabar. Pero al final del día, todos los modelos económicos funcionan, y todos los modelos políticos también, ya sea una autocracia, una democracia o una monarquía, lo que sea. Todo puede funcionar si las condiciones se dan.
Les pondría el ejemplo de Vietnam: duró 45 años de un conflicto armado en otro.Primero, en la Segunda Guerra Mundial (1940–1945), tuvo que luchar contra los japoneses. Luego, la Guerra de Indochina (1946–1954) para liberarse de los franceses, que creó dos estados: Vietnam del Sur y Vietnam del Norte. Más tarde tenemos una guerra con Estados Unidos que dura 20 años (1955–1975). Y tomemos en cuenta todo lo que esto implica, para tener un conflicto de un mes con China en 1979, y ocupar a Camboya simultáneamente desde 1978 hasta 1989. Aunque sufrieron económicamente, reinventaron su sistema socialista. En 1986 llevan a cabo el Đổi Mới (“la renovación” económica), una apertura económica sumada a muy buenas decisiones políticas que posicionan a Vietnam como una de las mejores economías de Asia.
En el otro lado ideológico tenemos a Singapur, país subdesarrollado y pobre, que se convirtió en un hub logístico en Asia. Con sus políticas pro mercado, atrajo muchísima inversión. Singapur es una isla que no tiene petróleo, no tiene tierras cultivables, ni agua potable propia. También tenía fuertes divisiones sociales, donde chinos, malayos e indios, durante los años 50 y 60, vivían en tensión. La metrópoli de Singapur era el Reino Unido. Luego, en 1963 pasó a ser parte de Malasia, y en 1965 tuvo su independencia. Desde entonces, sus políticas económicas fueron bastante acertadas, con una economía de mercado plena y un estado de derecho sólido.
Muchos países latinoamericanos tienen más recursos, tuvieron más estabilidad política, pero pareciese que falta voluntad. En ambos casos, ni Singapur ni Vietnam son democracias plenas, pero económicamente han sido exitosas con modelos distintos, probando que si se hace bien, ni el pasado colonial, los conflictos bélicos, ni los recursos son una excusa para evitar progresar.
Debemos abandonar el victimismo colonial y mirar al futuro, porque el progreso está en el futuro.
Irónicamente, la República Dominicana tiene una historia muy peculiar en cuanto a presidentes, ya que, obviamente guardando la distancia del siglo presente, los presidentes que más modernizaron al país fueron autócratas, dictadores o como usted quiera llamarles, pero también tuvieron una visión más allá y tuvieron muchos aciertos, poniendo de lado sus tácticas de represión, su sed de poder y enriquecimiento desmesurado.
Ulises Hilarión Heureaux Lebert, un joven que inició su vida política en la Guerra de la Restauración. Antiguo pupilo de Gregorio Luperón, fue escalando en el Partido Azul. Fue presidente en tres ocasiones. Aquí un resumen de sus obras:
📆 Obras y reformas por año – Ulises Heureaux (Lilís)
1882–1884: Primer mandato presidencial
• Inicio de modernización administrativa.
• Consolidación del poder político con apoyo de Gregorio Luperón.
1887: Retorno al poder
• Comienza su régimen autoritario.
• Refuerza el control militar y político.
1891: Contrato con Clyde Steamship Company
• Otorga monopolio del transporte marítimo a empresa estadounidense.
• Centraliza el comercio exterior y desplaza compañías europeas.
1892: Acuerdo de reciprocidad comercial con Estados Unidos
• Reducción de aranceles a productos industriales norteamericanos.
1893: Expansión del telégrafo y líneas férreas
• Mejora de las comunicaciones internas.
• Inicio de obras del Ferrocarril Central Dominicano.
1894–1897: Obras ferroviarias clave
• Construcción del Ferrocarril Santiago–Puerto Plata.
• Conexión entre La Vega, Sánchez y San Francisco de Macorís.
1895: Introducción del servicio eléctrico
• Instalación de luz eléctrica en zonas urbanas selectas.
1897: Acuerdo con San Domingo Improvement Company
• Empresa extranjera asume manejo de deuda externa y ferrocarriles.
• Se compromete la soberanía financiera nacional.
1899: Fin del régimen
• Ulises Heureaux es asesinado en Moca.
• Termina su ciclo de poder y reformas.
Sus últimos 10 años de vida fueron interesantes, ya que la corrupción, el mal manejo estatal y las obras de infraestructura llevaron al Estado a la quiebra.
Obligado el presidente a emitir moneda que carecía de valor debido a la inflación, irónicamente Ulises Heureaux sigue un patrón parecido al de Trujillo y Balaguer, guardando distancia de cada quien, pues estos tres tuvieron el control total, usaron métodos represivos para mantener la oposición a raya.
Pero al mismo tiempo fueron dirigentes que, con luces y sombras, a veces muy oscuras, marcaron a la República Dominicana para siempre, y su legado se extiende aún al día de hoy.
Cuando hablamos de la Guerra de Restauración tenemos que hablar de la guerra de independencia de 1844, ya que a mi entender merece la pena analizar el contexto de la independencia dominicana, para luego entender la anexión a España y su corta duración.
Durante la ocupación Haitiana que duró 22 años, teníamos muchos sectores encontrados, teníamos un grupo que buscaba la independencia plena, pero ciertamente habían otros que querían ser un protectorado ya sea francés, español , estadounidense, también había un sector pro haitiano que simplemente se beneficiaba del estatus quo, y veía cierto orden en la ocupación.
La independencia se da en un contexto donde los conservadores y liberales se unen, los conservadores eran predominantemente hateros del sur, defensores del orden tradicional, mientras los liberales eran del Cibao, cultivadores de tabaco y café y por supuesto los intelectuales urbanos con Juan Pablo Duarte.
Los liberales apostaban por división de poderes, y los conservadores apostaban por estado centralizado, y desde que se gestó la independencia comenzó una especie de purga de opositores muchos de ellos liberales, donde muchos fueron fusilados como Antonio Duvergé por hacer oposición a Santana y otros fueron exiliados como Juan Pablo Duarte.
La primera República fue período casi totalmente dominado por conservadores, con algunas alternancias de poder. No es sorpresa para nadie que muchos conservadores eran anexionistas, ya sea para un protectorado Francés, para una anexión a los Estados Unidos y la anexión a España que finalmente se dio, a manos de Pedro Santana .
Ese anexionismo tenía múltiples razones, y la primera y más importante según mi entender es que muchos conservadores veían como inminente continuas invasiones haitianas, y realmente Haití tenía mas habitantes que República Dominicana, en esa época, República Dominicana tenia mas cabeza de ganado que habitantes.
Cuando se concreta la anexión a España pasan muchas cosas, y es que España era un imperio en decadencia, y hubo una especie de desilusión ya que económicamente no se cumplieron las expectativas anexionistas, hubo represión, y restricción de derechos y también hubo tema racial, República Dominicana ya era un país mulato, había discriminación hacia los negros y mulatos.
El grito de capotillo el 16 de agosto 1863 fue un punto de no. Gregorio Luperón, Benito Monción, y Santiago Rodríguez ,iniciaron la gesta independentista que culmina en 1865, fue en toda regla una guerra de guerrillas, emboscadas, sabotajes, conocimiento del terreno y apoyo popular; la guerra se libró en la zona norte del país y hasta tenían un gobierno provisional en Santiago. Luego de años de conflicto España se retira en 1865.
Se celebra el 16 agosto como "Día de la Restauración" porque fue cuando iniciaron las hostilidades de forma oficial en contra de los españoles. El 16 de agosto recordamos a Gregorio luperon, Santiago Rodriguez, Benito Monción, José Antonio Salcedo , Gaspar Polanco, Pedro Antonio Pimentel, Ramón Matías Mella, el Joven Ulises Heureaux , que sería una figura muy importante luego de algunos años. Y muchos domincanos valientes que nunca sabremos sus nombres porque murieron en el anonimato durante esa cruenta guerra.
Sin más que agregar, República Dominicana fue el único país en luchar 2 independencias en el siglo XIX.
La mañana de hoy (Refiriéndose al martes 2 de junio) trajo la noticia de que,en el día de ayer uno de junio, El Papa Francisco aprobó una nueva la ley de contratos públicos para la Santa Sede (para nosotros el equivalente a la Ley de Compras y Contrataciones Publicas). De manera especifica se trata de un código normativo para contratos públicos y administración de recursos.
Y esta aprobación no pudo ser más oportuna, dada la situación que atraviesa el mundo ante la pandemia del COVID-19, donde reina la incertidumbre y se torna mas importante optimizar el uso de los recursos públicos,y también porque desde su elección, el Papa Francisco, ha mostrado un marcado interés en sanear las finanzas del Vaticano, recuperar la confianza en la Iglesia Católica y llamar la atención al compromiso de todos con los mas pobres, enfatizando la necesidad de lograr ahorros sostenibles y luchar contra la corrupción.
Esta nueva legislación permitirá, según ha dicho el Santo Padre “una gestión más eficaz de los recursos…. Favorecerá la transparencia, el control y la concurrencia en los procedimientos de adjudicación de los contratos públicos”. Retoma la Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción de Mérida2003, y plantea los objetivos de fomentar la transparencia, prevenir la corrupción, lograr considerables ahorros y promover una mejor administración de los recursos.
En la presentación de la normativa, se indicó que, por la “especificidad de la materia y el carácter técnico de las normas sustanciales, se justifica la ampliación de la jurisdicción de los órganos judiciales del Estado de la Ciudad del Vaticano, a los que es atribuida la competencia para conocer eventuales controversias, aunque se refieran a Entes de la Curia Romana”.
El Papa, según el comunicado“busca reducir considerablemente el peligro de corrupción, e indica que se pondrá fin a los acuerdos restrictivos permitiendo reducir considerablemente el peligro de corrupción de quienes son llamados a la responsabilidad del gobierno y de la gestión”. A la vez que proclama la necesidad de una administración fiel y honesta.
Este nuevo marco normativo se aprueba luego de los escándalos sobre el manejo financiero del Vaticano, siendo el ultimo escándalo financiero que investigó el Vaticano, desatado por la compra de un inmueble de lujo en Londres, por valor de 200 millones de euros, que luego fue cuantificado en 600 millones de euros, con recursos del fondo del Vaticano denominado Óbolo de San Pedro (cantidad exigua con la que se contribuye a un fin determinado) constituido por las donaciones que realizan los feligreses y que se depositaba en una cuenta denominada “Dinero para los pobres”.
La nueva ley incluye normas (i) para fomentar la transparencia; (ii) una lista centralizada de negocios que pueden ofertar por contratos del Vaticano (equivalente a la inscripción en el Registro de Proveedores del Estado), (iii) establece los criterios para determinar quien no puede contratar con el Vaticano ( régimen de incompatibilidades hasta el 4to. grado y conflicto de intereses) indicando que no podrán contratar con el Vaticano, personas condenadas por pertenecer a organizaciones criminales o por delitos fiscales; (v) Establece como principio cardinal, la importancia de los ahorros que genera la libre competencia; y dispone (vi) que los proveedores deberán responder a principios éticos conforme a la moral de la iglesia; y (vii)
También, centraliza la contratación y prohíbe la intermediación; establece procedimientos de excepción con la debida justificación; y dispone la publicación de los precios (presupuesto de referencia).
Además, dispone la integración de comisiones que estudien la adjudicación de contratos, integradas por expertos y empleados del Vaticano, que se seleccionan por sorteo (Unidades y Comités de Compras, o Mesas de Contratación).
En la información disponible se indica que el Vaticano espera que, con estas medidas se pueda ascender a nivel internacional en la lucha contra la corrupción y la regulación de la competencia.
Este marco normativo incluye muchas de las medidas y buenas practicas, y muestran sin desperdicio, que el tema de las compras publicas no se puede tratar a la ligera. Es un tema complejo que rompe estructuras de poder que han sobrevivido por siglos. La afrenta de este gobierno ha sido, trabajar para buscar soluciones que vayan en la dirección de construir institucionalidad.
Esta normativa de contratos (y compras) del Vaticano, constituye un buen indicativo del trabajo constante y continuo que deben realizar los gobiernos para lograr ahorros y luchar contra la corrupción. Pero también un llamado de atención a la sociedad, para que pueda comprender la complejidad del tema y se decida a aportar, no solo con denuncias acérrimas sino también con propuestas que reten a los gobiernos y nos obliguen a avanzar. Y es que necesitamos propuestas que comprometan, identificar intersticios legales e institucionales para contribuir a cerrarlos.
He dicho ya en múltiples ocasiones, que la Ley Núm. 340-06 y su modificación ha permitido avanzar, (cómo no reconocerlo), pero plantea un modelo que es confuso y obsoleto. Además, un modelo que quedó trunco cuando se introdujo la modificación de la Ley al Congreso Nacional para adecuarla al DR CAFTA.
En este momento más que nunca antes, se necesita un Sistema de Compras fuerte, donde las conquistas que hoy disfrutan las MIPYME, mujeres, sectores productivos, pequeños productores de la agricultura familiar, puedan consolidarse, sino podrían desaparecer. Y se necesitan nuevas propuestas y políticas para hacer una distribución del Presupuesto Nacional en el territorio como ordena la Constitución de la República, pues el dinero destinado a las compras públicas es el único disponible para el desarrollo del país. Todo lo demás se invierte en el pago de la deuda y de sus intereses, y en la nómina pública. Por eso la apuesta es a que haya más desarrollo, más transparencia, a la profesionalización, a la rendición de cuentas, y a la conclusión de una primera etapa donde se termine de configurar la nueva institucionalidad del Sistema de Compras y Contrataciones Publicas de la República dominicana.